El Gobierno prepara un cambio importante en el Servicio Universal de Telecomunicaciones: a partir de 2027, la conexión fija mínima pasará de 10 Mbps a 100 Mbps y los hogares con menos recursos podrán acceder a descuentos de al menos el 25%. El objetivo es modernizar el acceso a internet en España y reducir la brecha digital en un contexto donde la fibra, el 5G y el satélite ya permiten ofrecer mejores prestaciones.
Qué cambiará en 2027
La propuesta del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública plantea que el nuevo marco entre en vigor el 1 de enero de 2027, coincidiendo con el final del programa Conéctate 35. El cambio más visible será el salto en la velocidad mínima garantizada, que subirá a 100 Mbps de descarga, con 5 Mbps de subida y una latencia máxima de 690 ms. Además, el servicio universal dejará de estar vinculado a una sola compañía y podrá contratarse con cualquier operadora que ofrezca cobertura en la zona del usuario.
Por qué ahora
El Gobierno justifica la reforma en la mejora de las redes de telecomunicaciones en España, especialmente por el avance de la fibra óptica, la expansión del 5G y la evolución de las conexiones satelitales. En la práctica, eso significa que el estándar mínimo de conexión se acerca más al uso real que hacen hoy muchas familias y empresas. La medida también busca que el acceso a internet deje de ser un freno para el trabajo, el estudio y los trámites digitales.
Qué implica para las empresas
Para las empresas, esta actualización no solo afecta al mercado residencial: también marca una dirección clara sobre lo que se considera una conexión básica aceptable en 2027. Tener una web rápida, un hosting fiable y una infraestructura técnica preparada será todavía más importante, porque los usuarios esperarán una experiencia ágil desde cualquier dispositivo y en cualquier lugar. En ese escenario, una página lenta o mal mantenida se notará más que nunca.
Oportunidad para digitalizar mejor
La subida de velocidad mínima y la bajada de precio para hogares vulnerables pueden impulsar un uso más amplio y más estable de servicios digitales en todo el país. Eso abre una oportunidad para que empresas y autónomos refuercen su presencia online con webs mejor optimizadas, mantenimiento continuo y alojamientos más robustos. En Internetísimo, este tipo de cambios refuerzan una idea sencilla: la base técnica de un negocio ya no es opcional, es parte de su competitividad.







