La teoría del “internet muerto” ya no suena solo a conspiración de foros: un estudio de Stanford y el Imperial College de Londres encontró que entre 2022 y 2025 el 35,3% de las páginas nuevas fueron creadas total o parcialmente con IA, y que el 17,6% se generó por completo con máquinas. Eso no significa que internet haya “muerto”, pero sí que está cambiando a una velocidad muy difícil de ignorar.
Qué es la teoría del internet muerto
La teoría del internet muerto sostiene que una parte creciente de la red ya no la producen personas, sino bots y sistemas automatizados que generan textos, interacciones y páginas web. Su idea central es que la actividad humana queda cada vez más diluida entre contenido sintético, cuentas automáticas y algoritmos que se retroalimentan. Aunque nació como una hipótesis marginal, la expansión de la IA generativa ha hecho que hoy se discuta con más seriedad.
Lo que dicen los datos
La investigación citada por 3DJuegos aporta cifras concretas: más de un tercio de las nuevas páginas analizadas entre 2022 y 2025 estaban hechas total o parcialmente con IA. Dentro de ese grupo, casi dos de cada diez páginas eran completamente automáticas. Los autores no encontraron, en ese periodo, una degradación clara de la calidad hacia más desinformación o menos fuentes, pero sí confirmaron una presencia masiva de contenido generado por máquinas.
Por qué importa para empresas
Para cualquier empresa, esta tendencia cambia la forma de competir en internet: ya no basta con publicar mucho, sino con publicar mejor. Si una parte creciente de la web está automatizada, la diferenciación pasa por ofrecer contenidos útiles, páginas rápidas, estructura clara y señales de confianza que la IA y los usuarios puedan identificar con facilidad. En otras palabras, el SEO y el contenido de marca se vuelven más importantes, no menos.
Riesgos y oportunidades
El avance de la IA en la web trae ventajas claras, como más velocidad de producción y mejor escalado de tareas, pero también riesgos: ruido informativo, contenidos poco profundos y menor diversidad de puntos de vista. Aun así, el estudio citado apunta a un dato llamativo: los textos generados por IA tienden a tener un tono más positivo y optimista. Eso demuestra que el problema no es solo “si hay IA”, sino cómo se usa y con qué criterio editorial.
Qué puede hacer tu negocio
Si tu empresa quiere destacar en este escenario, necesita una base digital sólida: una web bien mantenida, hosting estable, rendimiento rápido y contenidos pensados para personas y para buscadores de IA. También conviene reforzar la autoridad con información clara, original y verificable. En Internetísimo ayudamos precisamente a que esa presencia online no se pierda en el ruido, sino que gane visibilidad y confianza.







